Cafeína y Alerta Mental

1Café y Fatiga
La fatiga es uno de los principales factores desencadenantes ...
2Café y Conducción
El café se consume con frecuencia para contrarrestar la somnolencia ...
3Cafeína y Rendimiento Cognitivo
“Cafeína y rendimiento cognitivo” es una revisión bibliográfica realizada por Ana Adán ...
4Cafeína y Alerta Mental
En numerosos estudios se analizan los efectos de la ingesta de cafeína ...

Índice

1.- Cafeína y atención visual
2.- Cafeína y tiempo de reacción
3.- Cafeína, alerta y seguridad en la vida real
4.- Cafeína y memoria
5.- Sinergias entre los efectos del café y la glucosa
6.- Cafeína y humor
7.- Referencias

 

1.- Cafeína y atención visual

En numerosos estudios se analizan los efectos de la ingesta de cafeína sobre la atención visual. La EFSA realizó una evaluación de un gran número de estudios concluyendo que la cafeína aumenta tanto la atención selectiva (enfocada en el estímulo relevante) como sostenida (mantenimiento de la atención selectiva durante un periodo de tiempo)1. Se ha demostrado que 75 mg de cafeína, la cantidad contenida habitualmente en una taza de café, aumenta el nivel de atención1. La ingesta de cantidades mayores de cafeína, equivalentes a más de 1 ó 2 tazas de café, no producen necesariamente incrementos en el nivel de alerta2,3. Se piensa que la relación entre el nivel de activación y el rendimiento a la hora de realizar tareas sigue una curva en forma de U invertida. Por ejemplo, el rendimiento decrece tanto si hay un estado de sobre-activación como si es de infra-activación4.

Recientemente se han comparado los efectos de la cafeína sobre la atención, en consumidores habituales y no habituales de dichas sustancia, a través de una serie de experimentos realizados por un mismo grupo investigador. Entre los consumidores no de cafeína, los efectos eran dependientes de la dosis, obteniéndose los mejores resultados en atención visual con 200 mg de cafeína (equivalente a 2 tazas de café)5. Entre los consumidores habituales, la cantidad requerida para aumentar la alerta y la atención visual era mayor, de 400 mg6. De la misma forma, la cafeína mejoró la capacidad de procesamiento del lenguaje y mejoró la tasa de detección de errores en el habla. Como en estudios anteriores, los consumidores no habituales mejoraron más con dosis de 200mg mientras que los habituales lo hacían con 400mg7.

Las expectativas derivadas de haber consumido cafeína también pueden afectar al nivel de atención y a la velocidad psicomotora8. Estos hallazgos concuerdan con un antiguo estudio de mapeado cerebral en el que se observó que la cafeína y la expectativa de consumir cafeína activaban las mismas áreas del cerebro, aunque de forma más limitada en el último caso9. En estos momentos, no se conoce el mecanismo psicológico que subyace en esta respuesta.

2.- Cafeína y tiempo de reacción

Los efectos positivos de la cafeína sobre el tiempo de reacción vienen siendo estudiados de manera intensiva en las últimas décadas. Para obtener una visión general, le remitimos a la evaluación de la EFSA1.

En otros experimentos se ha confirmado el efecto positivo de la cafeína sobre el tiempo de reacción, mientras que la “percepción del tiempo”* y la “producción por tiempo”** no parecen cambiar en función de la cafeína. Por tanto, parece que el tiempo de ejecución y el de reacción no son siempre necesariamente interdependientes10.

*la sensación individual de paso del tiempo
**el tiempo necesario para producir algo a partir de un estímulo

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Cafeína y Tiempo de Reacción

3.- Cafeína, alerta y seguridad en la vida real

Los efectos de la cafeína sobre el nivel de alerta son a menudo más fáciles de entender en situaciones en las que el individuo sufre un descenso de dicho nivel, como cuando se sufre un resfriado11, durante el sopor después de la comida12 o en un trabajo en turno de noche.

La cafeína ha demostrado ser capaz de reducir los fallos cognitivos durante el trabajo en turno de noche, así como los accidentes, en aproximadamente la mitad de las personas que consumían 220mg de cafeína diarios, aproximadamente la cafeína contenida en 2 tazas de café13. Además, la cafeína reduce los fallos cognitivos también en la población no trabajadora14. En estos dos últimos estudios se apunta a que el consumo de cafeína podría tener efectos beneficiosos sobre el rendimiento y la seguridad.

La cafeína suele consumirse al despertar para aumentar el nivel de alerta y contrarrestar la inercia del sueño. La inercia del sueño se caracteriza por un declive en la destreza motora y una sensación subjetiva de somnolencia tras despertar bruscamente. La falta de alerta puede interferir con la capacidad de realizar tareas físicas o mentales. La inercia del sueño también puede describirse como la tendencia de las personas a querer volver a dormir después de despertar. Se ha demostrado que la cafeína permite sobreponerse a la inercia del sueño, lo que explica en parte la popularidad del consumo de bebidas con cafeína al despertar15.

Finalmente, se ha comparado la eficacia del café frente a una siesta durante la conducción nocturna en autopista. Aparentemente, un café cargado (125ml con un contenido de 200mg de cafeína) es tan efectivo como una siesta de 30 minutos a la hora de reducir los problemas en la conducción, sin alterar el sueño posteriormente16.
En un estudio anterior se indicaba que, tanto un descanso de 30 minutos con una breve siesta (menos de 15 minutos) como el consumo de un café (150-200mg de cafeína), son métodos muy efectivos, y más aún si se combinan17. Con esta cantidad de cafeína se producían menos incidentes durante la conducción en un simulador, realizándose el ensayo a primera hora de la mañana a los 30 minutos de despertar, o bien 2 horas después de detener el sueño forzosamente18.

, la administración paulatina de cafeína (300mg) también consigue reducir la salida del carril, los cambios en la velocidad y la culpabilidad en los accidentes según los ensayos realizados con simulador19.

Los datos sugieren que la cafeína puede ser una medida efectiva contra las pérdidas de rendimiento provocadas por la falta de sueño, especialmente cuando no existe la posibilidad de echar una siesta. Sin embargo, debe puntualizarse que, aunque la cafeína (200 a 400mg, de 2 a 4 tazas de café) puede mejorar el nivel de alerta y el tiempo de reacción cuando se ha consumido alcohol, no consigue evitar la incapacidad de los conductores para realizar correctamente esta tarea20.

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Cafeína y Alerta Mental

4.- Cafeína y memoria

Se conocen bien los efectos beneficiosos de la ingesta de cafeína sobre la memoria operativa. Dosis bajas de cafeína mejoran el rendimiento de la memoria operativa, mientras que si son demasiado altas puede bajar el rendimiento, posiblemente por sobre-estimulación. Se han obtenido resultados similares en tareas de memoria que exigen una carga baja de trabajo frente a las de carga alta. La cafeína no ha provocado beneficios en el rendimiento en tareas de memoria de baja dificultad y baja carga. En tareas complicadas y de alta carga de trabajo, al producir ellas mismas un incremento de activación, la cafeína podría provocar sobreexcitación. Por tanto, la cafeína parece mejorar el rendimiento de la memoria operativa en circunstancias que de otra manera conducirían a estados de baja activación21.

En un estudio reciente se sugiere que estos efectos pueden estar vinculados a la personalidad22. La cafeína mejora el rendimiento de la memoria operativa en personas extrovertidas pero no en las introvertidas, por lo que sería interesante la realización de más estudios en este campo.

En otro estudio se analizó a estudiantes universitarios observando si podían o no recordar palabras incluidas en seis listas diferentes de quince palabras cada una después de ingerir 200mg de cafeína (2 tazas de café). Las palabras incluidas en cada lista tenían relación semántica con una sola palabra (la “palabra crítica”) que no se recogía en la misma. Los estudiantes consiguieron recordar más palabras y más “palabras críticas” cuando habían ingerido cafeína respecto a un placebo. La cafeína pareció aumentar la relación entre las palabras de las listas y la “palabra crítica” correspondiente, mejorando la memoria real y falsa*23.

*Memoria real – los participantes memorizaron y recordaron solamente palabras que estaban en la lista; memoria falsa – los participantes citan palabras que no estaban en las listas pero que tienen relación con las que sí lo estaban.

5.- Sinergias entre los efectos del café y la glucosa

La cafeína y la glucosa tienen efectos positivos y sinérgicos sobre la atención sostenida y la memoria verbal cuando se consumen al mismo tiempo24. La administración conjunta de glucosa y cafeína modula la actividad neuronal en una red de la zona parietal y del córtex pre-frontal relacionada con la atención mantenida. Se cree que la administración o consumo conjunto de ambas sustancias aumenta la eficiencia del sistema de atención ya que los sujetos que consumen ambas en una bebida alcanzaron un rendimiento similar a otros individuos pero necesitaron activar menos áreas del cerebro relacionadas con la atención25. Se necesitan más estudios, y con muestras mayores, así como analizar la ingesta de diferentes dosis de cafeína y glucosa en tareas con diferentes niveles de esfuerzo cognitivo requerido si se quiere comprender mejor el efecto combinado de ambas.

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Sinergia Café y Glucosa

6.- Cafeína y humor

Se sabe perfectamente que el consumo de dosis moderadas de cafeína mejora el tono hedónico y reduce la ansiedad, mientras que a altas dosis aumenta la tensión por activación, así como la ansiedad, nerviosismo y los cambios de humor. Sin embargo, las medidas subjetivas de calma e interés mejoran después de ingerir cafeína, lo que sugiere que la mejora en el estado de ánimo depende del estado de activación de partida.

Los adultos de mayor edad son más sensibles que los jóvenes a los efectos positivos de la cafeína sobre el estado de ánimo, aunque dichos efectos también dependen de la hora del día, siendo más intensos al final de la mañana26. Además, el humor se ve influido no sólo por la ingesta, sino también por la expectativa de consumir la cafeína, lo que mejora no solo el estado de ánimo sino también la atención8.

La cafeína suele mejorar el estado de ánimo de sus consumidores (frente a los no consumidores), siendo especialmente eficaz entre los no consumidores habituales27. En un reciente estudio doble ciego28 se concluyó, utilizando el reconocido sistema de autoevaluación del Perfil de Estados de Ánimo (POMS) y el test de Bakan de rendimiento cognitivo, que una dosis moderada de cafeína (200 mg, equivalente a 2 tazas de café), junto con una pequeña ingesta de carbohidratos (50g de pan blanco), mejoraban el humor y el rendimiento cognitivo, mientras que los carbohidratos por sí solos no consiguieron hacerlo. Esto indica que, en la combinación cafeína/carbohidratos, el elemento clave para alcanzar la mejora antes mencionada es la cafeína.

Un estudio que investigó el papel de la cafeína en el apoyo social pidió a los participantes, que tomaron un café normal (150mg de cafeína) o descafeinado (9mg), que se imaginaran un personaje ficticio y jugaran al Juego de Motivos Mixtos con ese rol pasados 45 minutos desde el consumo. El café normal aumentó el comportamiento cooperativo y la comunicación de la tristeza, sugiriendo que el café (con cafeína) puede mejorar el apoyo social y aliviar síntomas depresivos29.

En un reciente estudio, realizado con 50.739 mujeres (edad promedio: 63 años) participantes tomadas del Estudio sobre Salud de las Enfermeras, se analizó la relación entre cafeína y depresión. Aparentemente, los grupos de mujeres que consumían 2-3 tazas, ó 4 ó más tazas de café al día, tenían una probabilidad de entre un 15 y un 20% menos de sufrir depresión respectivamente, frente a aquellas que solo consumían 1 taza de café semanal. El consumo de descafeinado no modificó el riesgo de depresión. El estudio observacional sugiere que la cafeína puede tener un efecto protector frente al riesgo de depresión30.

En otro reciente estudio de cohortes con hombres finlandeses se observó una reducción del 77% en el riesgo de depresión entre grandes bebedores de café (más de 813mg de cafeína diarios, unas 8 tazas de café). El efecto se limitó al café y no se observó al consumir té o cafeína31.

un pequeño estudio piloto se observó que el café (con cafeína) tenía un efecto positivo más potente en estados de ánimo altos y procesos de atención que el café descafeinado. Es interesante añadir que los autores observaron que el café descafeinado, rico en antioxidantes como el ácido clorogénico, puede mejorar el estado de ánimo y en rendimiento. Con ello se sugiere que sustancias distintas a la cafeína, como el ácido clorogénico, pueden afectar al estado de ánimo y el rendimiento32. Sin embargo, se necesita confirmar estos efectos con grupos de estudio mayores.

Finalmente, el consumo de café y cafeína puede ser más atractivo para algunos grupos de pacientes, como aquellos con trastornos bipolares, esquizofrénicos34, o consumidores de drogas sociales como el tabaco, que para la población en general33. Se ha planteado la hipótesis de que los pacientes fuman o beben café para paliar los efectos secundarios de sus tratamientos, como la anhedonia, o para mejorar problemas cognitivos derivados de los mismos.

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Cafeína y Humor

7.- Referencias

1 EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA) (2011). Scientific Opinion on the substantiation of health claims related to caffeine and increased fat oxidation leading to a reduction in body fat mass (ID 735, 1484), increased energy expenditure leading to a reduction in body weight (ID 1487), increased alertness (ID 736, 1101, 1187, 1485, 1491, 2063, 2103) and increased attention (ID 736, 1485, 1491, 2375) pursuant to Article 13(1) of Regulation (EC) No 1924/20061. EFSA Journal;9(4):2054.
2 Smit HR & Rogers PJ (2000). Effects of low doses of caffeine on cognitive performance, mood and thirst in low and higher caffeine consumers. Psychophymacology, 152: 167-173.
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4 Schmitt JAJ et al. (2005). General methodological considerations for the assessment of nutritional influences on human cognitive functions. Eur J Nutr, 44: 459-464.
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6 Brunyé TT, et al (2010). Acute caffeine consumption enhances the executive control of visual attention in habitual consumers. Brain Cogn;74:186-92.
7 Brunyé TT, et al (2011). Caffeine enhances real-world language processing: Evidence from a proofreading task. J Exp Psychol Appl. [Epub ahead of print] 8 Dawkins L, et al (2011). Expectation of having consumed caffeine can improve performance and mood. Appetite. 2011;57:597-600.
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16 Philip P, et al (2006). The effects of coffee and napping on nighttime highway driving: a randomized trial. Ann Intern Med;144:785-91.
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21 Adan A, et al (2010). Effects of caffeine and glucose, alone and combined, on cognitive performance. Hum Psychopharmacol;25:310-7.
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